El clásico fue empate en la ida


Una final nunca tiene un solo menú. Se puede jugar a lo que se puede, a lo que se debe – siempre y cuando haya una relación de la historia con la aptitud –, a no perder, al error del rival o a morir con la de uno.
Por citar algunas. De todas esas, ya se sabe cuáles son las que mejor les caben a Racing y a Talleres. Finalmente, podría decirse que partieron de un valor intermedio. Ni tan desprendidos ni tan cuidadosos. Pero en ningún caso, amarretes o mezquinos. Algo que es común en el reino del miedo a perder.
Hubo una propuesta hacia el juego y hace la potenciación de sus valores gravitantes, como los tridentes respectivos. Pablo Vilchez, Luis Rivero y Albano Becica, el de Racing; Claudio Riaño-Sebastián Sáez -Gabriel Carabajal, el de Talleres. Y también se buscó esconder las miserias todo lo que se pudiera.
¿Cuál fue el resultado? Que el 1-1 fue de las pocas cosas que emparentó a uno y a otro. El tanto albiazul, a los 14 minutos de juego, que vino de un lateral de Nicolás Romat, tuvo participación de Sáez, Carabajal y de Riaño, el autor del gol. El tanto de la Academia vino de doble enganche de Rivero para que llegara libre de marcas Rubén Molina.
Mejor Racing
En otros tópicos, las diferencias fueron a favor de Racing. En el juego, en su administración tras las respectivas conversiones y en la construcción de una estructura para “sus” distintos o para sorprender al rival.
Talleres tuvo a favor el impulso de convertir en el primer acierto, para el equipo y para los gravitantes. Generó un par de llegadas más que tuvieron como protagonistas a los de la dupla de goleadores, desde la pelota detenida: un lateral de Romat y un córner de Carabajal que Agustín Díaz cabeceó afuera.
Pero luego el Albiazul perdió el control de la pelota. Tuvo una laguna de casi media hora, que le costó el empate y casi la derrota.
Volvió al juego con un cabezazo de Ledesma (se fue por poco, tras un buen corner de Carabajal), una jugada que Díaz quiso asegurar para Riaño y permitió la recuperación de Fernández; más dos remates de Sáez que desvió Gerardo Godoy.
La Academia se sobrepuso al 0-1 y armó una cancha para Vilchez, un dolor de cabeza para el fondo “T”. Cuando le llegara la pelota, él decidiría qué hacer. Le hizo hacer un gol a Rivero, anulado por offside “finito”; puso a Becica, a Molina o al que se animara, de frente al arco de Requena.
Y cuando decidió definir, exigió dos veces a Requena (una de ellas tras llevarse a la rastra a Precone); luego pegó dos tiros en los palos, y también presionó en la salida para recuperar y poner a Rivero, muy activo en la búsqueda de espacios, de cara a otra chance.
Acción y reacción
En realidad, el tridente ofensivo académico tuvo más acción que el albiazul. Y la gran diferencia fue el abastecimiento. Hubo estaciones de juego que Racing tuvo con Rubén Molina, que inclusive llegó al gol y la recuperación de la pelota con la dupla Marcos Carrasco y Lucas Oviedo.
El propio Becica debió desdoblarse en la función de marcar y llegar. Sobre su costado andaba Carabajal y su impronta, y el entrenador académico Marcelo Bonetto les dispensó un cuidado particular. Quizá por eso Becica no llegó tanto como en otras oportunidades.
Sobre el final se soltó un poco más, cuando ingresó Jonathan Bay por Cedrón y la Academia reforzó posiciones arriba. Vilchez podía elegir, mientras al frente, Sáez y Riaño deberían fajarse para “robar” una pelota, porque poco provenía del mediocampo, y resolver en un espacio cada vez más pequeño.
Tener la iniciativa también le permitió cierto descanso al fondo de Racing, cuyo arranque había sido confuso a partir del 0-1. A la vez, el adelantamiento local significó horas extras para la defensa de la “T”.
La falta de sincronización en algunos de sus defensores le salió baratito. Al final, el 1-1 cayó cuando ambos terminaban de darle un carácter entretenido al juego y se habían animado al tome y traiga.
Síntesis: 
Racing: Gerardo Godoy; Germán Noce, Hernán Fernández, Gastón Molina, Gabriel Cedrón; Ruben Molina, Lucas Oviedo, Marcos Carrasco, Albano Becica; LUis Rivero y Pablo Vilchez. DT: Marcelo Bonetto.

Talleres: 
Leandro Requena; NIcolás Romat, Luciano Precone, Pablo REzzónico, Walter Ledesma; Gabriel Carabajal, Agustín Díaz, Emiliano Gianunzio y Román Strada; Sebastián Sáez y Claudio Riaño. DT: Arnaldo Sialle.

Goles en el primer tiempo: 
15m . Riaño (T) y 45m. R. Molina (R).
Cambios: en el segundo tiempo, 17m J. Bay por Cedrón (R); 23m C.Francés por Strada (T);38m Mascambroni por R. Molina(R); 44m. Alvarez por Carabajal (T) y A. Zarate por L. Rivero (R).

Riaño marcado por Fernandez, el nueve le marco por primera vez a Racing

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