Talleres 2-1 Alumni VM


El gol, gana. Talleres tiene esa virtud que le permite cambiar los partidos. Es elemental. Simplemente convierte. Alumni da fe, tras el 2-1 de ayer.
A veces, el prólogo de Talleres es bueno, en otras no tanto. Con tres (ayer jugaron Sacripanti-Riaño-Aranda), dos o un delantero.
En climas favorables y no tanto como cuando se quedó sin Pieters, su cerebro, cuando estaba 1-0 y faltaba un tiempo. Jugando bien, determina por dónde llegar y cualquiera puede convertir. Tiene 12 anotadores distintos. Así cabeceó al gol Walter Ribonetto, en el amanecer del juego, cuando Ignacio Anívole le metió un centro bárbaro. Además, tiene la capacidad para generar entre cinco o seis situaciones de gol más.
Cuando Talleres es discreto, depende de lo que le deje hacer el rival. Ahí asoman esos tipos que leen el juego como Pieters o Sacripanti. Los que saben dónde dañar a un rival agrandado y que cuando hay poco, hay que administrar bien.
Y cuando Talleres la pasa mal, aparecen los “especialistas”. Esos tipos que no perdonan y no tienen tiempos. Su idea básica es el pase a la red. Rol brillante encarnado ayer por Adrián Aranda, cazador de una pelota perdida que el rival dejó escapar en su área. Minutos después del golazo de Hugo Yo-cca, quien superó en velocidad a Monay, Aballay y Rezzónico y definió con la parte externa del botín derecho para evitar a Crivelli. Como otras tantas veces lo hizo el propio Riaño.
De cualquier manera llega. A veces alcanza, a veces no. Ayer fue suficiente, aunque el trámite del partido le dio demasiado suspenso a su triunfo.
Arrancó 1-0 y generó cuatro situaciones de gol (tres de ellas se las perdió Sacripanti llegando vacío por la izquierda), pero Alumni le hizo daño con el tándem Yocca-Bolatti, por el sector derecho, pero no tuvo profundidad en el área salvo cuando la pisaron el lateral.
El 1-1 lo castigó y lo asustó cuando perdió a Pieters, su cerebro ofensivo. Pero el 2-1 de Aranda lo sacó rápido. Las piernas de Gianunzio, Monay y la seguridad de Crivelli aseguraron una victoria que llegó con bastante suspenso tras los embates de Alumni.
SíntesisTalleres (2): Federico CrTivelli; Walter Ribonetto (c), Juan Aballay y Juan Pablo Rezzónico; Fabio Pieters, Emiliano Gianunzio, Miguel Monay y Ignacio Anívole; Adrián Aranda, Lisandro Sacripanti y Claudio Riaño. DT: H. Arzubialde.
Alumni (1): Carlos Ronco; Hugo Yocca, Gastón Molina, Alexis Díaz (c) y Diego Villagra; Matías Bolatti, Ariel Mascambroni, Nahuel Caler y Juan Aimar; Román Strada y Emiliano Romay. DT: Víctor Riggio.
Goles: PT, 8m Ribonetto. ST, 9m Yocca (A) y 14m Aranda (T).
Cambios: ST, al comenzar N. Leyes por Sacripanti (T) y M. Martinelli por Aranda (T), 15m D. Manicero por Mascambroni (A), 25m R Marín por Aranda (T), 30m E. Canelo por Bolatti (A), 35m F. Depetris por Romay (A).
Amonestados: Sacripanti, Leyes, Crivelli, Monay (T), Bollati, Díaz, Canello, Villagra y Mascambroni (A).
Expulsado: PT, 45m Pieters (T).
Cancha: Mario Alberto Kempes.
Arbitro: Carlos Boxler.






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